Consejos a la hora de prestarle plata a familiares y amigos

Tiempo estimado 5 minutosConsejos a la hora de prestarle plata a familiares y amigos

“El que presta a un amigo pierde la plata y pierde el amigo” es un dicho popular que se transmite en distintos países y culturas. La sabiduría popular dice que es mala idea, pero hay momentos donde es imposible negarse y el “préstamo” de un familiar o amigo es más que una tendencia, sino una necesidad.

La crisis económica genera situaciones de presión a buena parte de las familias y es por eso que esta alternativa se vuelve más común. Cuando pedimos prestado una cierta cantidad de plata, sabemos que deberemos devolverla en un futuro. La ventaja de que este acuerdo sea entre familiares es que no tendremos que pagar intereses, como sí ocurre con los bancos. Además, no tendremos una fecha límite para devolver todo la plata. Es decir, se transforma en un crédito más blando o flexible.

Pero, ¿qué ocurre cuando somos la parte a la que piden plata? Estamos expuestos ante una petición difícil de responder. Nos están pidiendo ayuda gente querida, pero prestar ese dinero nos podría comprometer a nivel personal y con el SII. Por eso, hay que tener clara una cosa: es preferible hacer este acuerdo por la vía legal. De lo contrario, podríamos ser sancionados por el SII. Si esto ocurre, tendremos que desembolsar una elevada cantidad de plata, la que prestamos a nuestro familiar, más la de la multa. Por ello, antes de dar una respuesta final y de entregar la plata, ya sea en mano o por transferencia, debemos plantearnos una serie de cuestiones que vamos a ver a continuación.

Consejos a la hora de prestarle plata a familiares y amigos

 

 

Qué hacer si un familiar o amigo nos pide plata

En ocasiones nos encontramos en un apuro cuando un familiar nos pide plata. Sabemos que está necesitado económicamente, pero ese préstamo podría hacer desestabilizar nuestra economía.  Además, nadie nos garantiza que vayamos a tener ese dinero de vuelta. Antes de dar una respuesta, debemos repasar una serie de cuestiones.

En primer lugar, debemos fijarnos en nuestras propias finanzas para saber qué capacidad económica tenemos. Evaluar si nos podemos permitir hacer ese préstamo. Podría darse el caso de que podamos prestar plata, pero no toda la cantidad que se nos pide. La mejor manera para calcular esta capacidad es hacer uso de la app de Fintonic. Con ella podremos llevar un control de nuestras finanzas y saber a qué gastos habituales tenemos que hacer frente. De la misma forma, habría que preguntarse sí esa plata la vamos a tener de vuelta. Es posible que le hayamos prestado nuestros ahorros, plata que necesitamos para nuestra jubilación.

Otro punto sería analizar el grado de cercanía con la persona que nos pide plata. Aunque tengamos capacidad económica, no es aconsejable prestarle plata a cualquiera, porque como hemos dicho ante, podríamos entrar en problemas con SII. Tenemos que evaluar si es una persona de confianza y con un gran significado para nosotros.

“Es importante reflejar toda la información del préstamo y ponerla por escrito en un contrato”

 

En tercer lugar, sería aconsejable saber para qué se va a utilizar esa plata. Conocer las causas nos podrá ayudar a tomar una decisión. Quizás sea para pagar un alquiler o para comprar el último modelo de Play Station. Lo lógico sería prestarle plata para el primer caso, pero no así para el segundo caso.

Una vez analizada estas variables y demos un Sí por respuestas, tendremos que decidir si hacerlo por la vía legal o no. Prestar plata es, al fin y al cabo, una transacción. El SII puede reclamarnos sus posibles impuestos. Por ello, es aconsejable realizar un contrato para evitar problemas. En este caso, la relación entre ambos deja de ser familiar. Ahora es una relación entre deudor y acreedor. Llegados a este punto, es necesario profundizar en los motivos que impulsan la creación de un contrato de préstamos y cuáles son sus características.

Si realizamos una transferencia bancaria o sacamos elevadas cantidades de plata del banco de golpe, es una señal de que vamos a prestar plata a alguien o comprar algo. Si puede percatarse de esta acción y entender que se trata de una donación, en vez de un préstamo si no hemos realizado un contrato previamente. Las donaciones están sujetas a la Ley de  Donaciones. Esto quiere decir, que tenemos que pagar una serie de impuestos por ser una donación. Por su parte, los préstamos también están sujetos a una ley, pero si existe un contrato de préstamo entre particulares, esta transacción queda exenta de este impuesto.

 

¿Qué debe contener un contrato de préstamos entre particulares?

Consejos a la hora de prestarle plata a familiares y amigos

  • 1. El lugar dónde se produce el préstamo y la fecha de su celebración.
  • 2. Datos que identifiquen tanto al prestamista como al prestatario. Estos datos son: nombre completo, rut, estado civil, domicilio y ciudad. De la misma forma, hay que dejar bastante claro quién es el prestamista y quien es el prestatario.
  • 3. La finalidad del préstamo. En el contrato hay que dejar claro para qué se va a utilizar dicha plata. En este punto es cuando gana relevancia la cercanía y confianza que tenemos en la persona a la que vamos a realizarle el préstamo. Tendrá que ser sincera con los motivos de para qué necesita esa suma de dinero.
  • 4. Cantidad. La cifra que se va a prestar también debe aparecer expresa en el contrato de préstamos entre particulares.
  • 5. Forma de pago. La plata se puede entregar en mano, por transferencia bancaria o por talonario.
  • 6. Plazo de devolución. Una de las ventajas del contrato de préstamos entre particulares es que si somos los prestamistas nos aseguramos que vamos a tener nuestra plata de vuelta. En ese sentido, hay que indicar el plazo que tiene el prestatario para devolver la plata y de qué forma lo va a hacer, es decir, si de golpe o por cuotas mensuales.
  • 7. Intereses. A la hora de formalizar un contrato, se pueden crear intereses. Si es así, se deberá especificar qué porcentaje de intereses.
  • 8. Cláusulas. El prestamista tiene la opción de incluir cláusulas para cubrirse las espaldas en caso de incumplimiento del contrato o de impago.

 

Como hemos visto, la creación de un contrato no es una tarea muy difícil. Simplemente hay que reflejar toda la información relevante al préstamo y ponerla por escrito, sellando el pacto al que se ha llegado entre prestamista y prestatario. Antes de escribir los datos definitivos, hay que dar una segunda vuelta a la plata que se va a prestar. Es importante evaluar nuestra propia capacidad financiera con la app de Fintonic como la del prestatario. Es una buena forma de saber si realmente necesita tanta plata o si se puede arreglárselas con una cantidad menos elevada.

¿Que piensas?