La lista de la compra: cómo traer más por menos

La lista de la compra: cómo traer más por menos

Uno de los gastos más comunes en una economía personal o familiar son  “las compras”. Ir al supermercado es una actividad necesaria que tenemos que hacer, en algunos casos casi todas las semanas y en otros bastante más seguido.

Por eso, esta es una de las partidas de gasto que más vigilamos en Fintonic. Según nuestros datos, cada consumidor en España gasta cerca de $140 mil pesos de media al mes en la compra en este tipo de establecimientos y en Chile las cifras hablan de unos $120 mil pesos promedio por hogar a nivel familiar, con un 50% más de gasto en ciudades más caras como Antofagasta. La comida, los productos de limpieza, higiene personal, etc., son gastos ineludibles que debemos afrontar, pero con los que podemos desperdiciar dinero si no tenemos en cuenta una serie de recomendaciones para ahorrar.

Obviamente no podemos prescindir de comprar fruta, verdura, carne, etc., para comer. Ni de pasta de dientes para nuestra higiene personal, o limpiadores para el baño. Sin embargo, sí podemos elegir en qué sitios compramos, en qué cantidades o cómo lo hacemos para conseguir ahorrar dinero. Por eso, en Fintonic les recomendamos seguir esta serie de consejos y hábitos a la hora de ir al supermercado y así ahorrar algo de dinero para poder gastarlo en otras actividades, ocio, etc.

La lista de la compra: cómo traer más por menos

Ahorrar antes de ir al supermercado

Aunque no lo crean, se puede ahorrar en el supermercado antes, incluso, de entrar por la puerta del establecimiento. Para ello, tenemos en primer lugar que evaluar a qué supermercado vamos a ir.

Siempre es mejor ir a uno que quede más cerca de la casa, para no tener que gastar dinero en bencina u otro tipo de transporte, pero también es clave saber si ese establecimiento cuenta con los productos que necesitas y si el rango de precios es el adecuado. En definitiva, hay que tener claro que la distancia no es el único parámetro a la hora de elegir dónde comprar.

Por ello, es posible que al principio tengas que hacer un pequeño estudio de mercado (nunca mejor dicho), de los supermercados que están cerca de tu casa y trabajo, para así poder decantarte por uno. No te guíes por sensaciones, anota precios de los productos que compras habitualmente y que nunca faltan en la lista de la compra. Del mismo modo, repite este estudio cada cierto tiempo, porque los precios fluctúan y las empresas implementan nuevas políticas que pueden hacer que el precio general de una compra varíe en función de la época del año.

Es importante que, una vez que hayas anotado los precios de los quince productos que nunca faltan en tu compra semanal, hagas una suma total del importe. El supermercado que más te satisfaga calidad-precio será tu supermercado de referencia. Es vital que sólo tengas un supermercado de cabecera en el que adquirirás la mayoría de los productos. Normalmente, el ir a comprar a varios lugares, te llevará más tiempo, y te generará incomodidades que no compensarán el hipotético ahorro.

Además, los supermercados tienen distintos planes de fidelización de clientes y hay que saber aprovecharlos. Por ejemplo, los días de ahorro de una categoría de productos, los pagos con tarjetas del local o las promociones a clientes frecuentes. Si esta semana te toca comprar la carne del mes, una buena idea puede ser revisar los días de ahorro en esa categoría, y dejar la compra para ese día. Así te estarás ahorrando un dineral.

La lista de la compra: cómo traer más por menos

El segundo punto importante antes de ir al supermercado es elaborar una lista con lo necesario. Es muy importante hacer la lista en casa, con todos los productos que se necesiten, para evitar tentaciones y ceñirte a lo que de verdad necesitas. Si es posible elabora esta lista según los pasillos del supermercado, o categorías, y así organizándote te estarás ahorrando mucho tiempo y no se te olvidará nada.

Con esa lista en la mano, y sabiendo dónde acudir, nunca lo hagas con hambre. Está demostrado que yendo con el estómago vacío se compran más artículos, y, normalmente, más inútiles o menos nutritivos. Por eso, lo mejor es ir después de comer, momento en el que, además, habrá menos gente y podrás hacer la compra mucho más rápido.

El precio por kilo o el precio por unidades

Este es un error común, el fijarnos en el precio final y coger el más barato, sin atender a nada más. Para escoger la mejor opción, hay que fijarse en el precio unitario o el kilo, que está anotado en la parte inferior de la etiqueta de precios (en la repisa). En esta parte es en la que debemos comparar los distintos artículos para elegir el más adecuado. Si, por ejemplo, vemos que hay una caja de cereales que cuesta cerca de $3.500 pesos, y otro al lado está la misma variedad de cereales a unos $2.500 es probable que elijamos esta última. Sin embargo, si nos fijamos bien en la parte inferior se detalla el precio por kilo, que en la primera es de casi $5 mil pesos, mientras que en la segunda alcanza los $6 mil el kilo. Por tanto, debemos escoger la caja más cara si de verdad queremos ahorrar, ya que luego dependerá de la cantidad que haya en cada uno de los sobres.

Utiliza las ofertas 2×1 en productos no perecederos. Hay muchas ofertas de este tipo en los supermercados, en los que se pagan 2 artículos y te llevas 3. Este tipo de descuentos pueden ser muy buena opción para ahorrar en productos no perecederos, como latas de conserva, bebidas, pasta, arroz, etc. Al fin y al cabo son productos que tarde o temprano consumirás, por lo que si lo compras y te llevas de más, a la larga, estarás ahorrando.

Compra productos que puedas congelar. Esta es una forma común de ahorrar tiempo y dinero. Comprando productos en oferta que puedas congelar, ahorrarás dinero, pero además, no tendrás que ir a comprar hasta pasado más tiempo, por lo que también estarás ahorrando en este sentido.

Esto puede ocurrir comprando pollo, pavo, ternera, etc. En estos casos, congela por filetes y conseguirás ahorrar. Cocinar y guardar en tuppers o en bolsas plásticas tipo “ziploc” la comida para guardarla en el congelador también suele ser una buena opción para evitar gastos. Consulta aquí qué tipo de alimentos puedes congelar y por cuánto tiempo, para sacar el máximo partido a esta opción. Así ahorrarás también en la factura de la luz y tendrás la comida hecha para otra vez, por lo que también ahorrarás tiempo.

Recuerda que con estos consejos y el uso de tu app de Fintonic reducirás tu gasto de supermercado a lo esencial. No lo notarás en tu refrigerador,  sino en tu billetera 🙂

La lista de la compra: cómo traer más por menos

 

¿Que piensas?