En Fintonic apoyamos y celebramos los avances de soluciones que ayuden a los ciudadanos a tener el control y buscar las mejores alternativas, en lo que a su dinero respecta. Es por esto que hoy te contamos sobre la portabilidad financiera, qué es y por qué nos beneficiará.

La ley de la portabilidad financiera, que se pone en marcha hoy, 8 de Septiembre 2020, consiste en que podrás elegir en qué institución quieres tener tus productos (cuentas, tarjetas y créditos) y transferirte a la institución que te ofrezca mejores beneficios. Por lo tanto, ya no estarás “casado” con cierto banco, aumentará la competencia entre las instituciones lo que implicará disminución en los costos y mejor servicio. Por fin seremos tratados como clientes reyes, como nos merecemos 🙂

La ley de portabilidad resumida:

 1. ¿Qué es la ley de portabilidad? 

La posibilidad a cambiarte de institución con una ley que regula los plazos, formalidades y trámites.

2. ¿Quiénes se benefician con esta ley?

Todas las personas naturales, también micro y pequeñas empresas que tengan sus   productos financieros con alguna institución financiera.

3. ¿Qué productos se pueden portar?

Todos los que tengas en una institución, desde cuentas vistas, cuentas corrientes, tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, de consumo, automotriz… básicamente todo.

4. ¿Cómo funcionará?

Para portarte a otra entidad financiera tendrás que solicitar en tu institución un certificado para presentarlo a la nueva, o también puede pasar que la nueva institución solicite a tu nombre un certificado a tu institución actual. La nueva institución será la que se encargue de realizar todos los trámites, disminuyendo los tiempos y costos.

5. ¿Cómo me beneficiará esta ley de portabilidad financiera?

Gracias a esta ley, las entidades deberán competir por ofrecer el mejor servicio y mejor producto, por lo tanto, bajarán los costos y aumentarán los beneficios para el cliente final, osea nosotros. Además tendremos el poder de comparar y elegir dónde realmente nos convenga tener nuestro dinero y créditos.

Ejemplo:

“Supongamos que una persona tenía un crédito hipotecario por 3 mil UF, algo así como $80 millones, lo tomó a una tasa del 5%, y tiene un dividendo mensual a plazo de 20 años del orden de $560 mil. Luego, se da cuenta de que el banco de al lado está ofreciendo un crédito hipotecario a una tasa del 3%”. “A la persona le encantaría cambiarse, pero lo que sucedía antes es que era engorroso, tramitado, caro y me la pienso dos veces. Pero las ganancias de cambiarse, ahora que es más fácil, es que, si yo refinancio mi crédito al 3%, ahora pasaría a tener un dividendo de $475 mil, es decir, me ahorré $85 mil todos los meses en dividendo. Eso es parte del beneficio de acceder a mejores condiciones”.

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Economia/2020/09/03/996915/Portabilidad-financiera.html